Efectos sobre la salud de las redes de Hartmann y Curry

Anteriormente se han tratado las características de las redes de Hartmann y Curry, señalándose que pueden tener efectos perjudiciales sobre los seres vivos. En esta ocasión se especificarán los posibles efectos de estar en zonas geo patógenas durante mucho tiempo, como cuando se duerme, y algunos consejos sobre cómo evitarlas. Vivimos en un entramado energético que nos rodea por todas partes, siendo imposible poder evitarlo completamente, aunque sí poder adaptarse para que resulte menos dañino. Las geopatías, o lugares enfermos, por su posicionamiento respecto a las redes telúricas, es una cuestión relevante para mantener un estado de bienestar. Las indicaciones que aquí se exponen no deben tomarse como una verdad comprobada, sino lo que según algunos investigadores han experimentado y afirman, solo pretende ser una guía informativa.

La detección de los cruces de líneas tanto del tipo Hartmann como Curry debe hacerse por un experto en geobiología, en donde no solo se valore las redes telúricas, sino también su interrelación con los elementos eléctricos y magnéticos. Hay que recordar que elementos metálicos en el subsuelo o en la planta de la estancia pueden ocasionar reflejo de puntos activos negativos, y que se solucionan desplazando simplemente el objeto o el emplazamiento de la cama o silla donde se permanece. Los electrodomésticos y los aparatos eléctricos en general, también amplifican las señalas telúricas, tanto en su efecto como en su radio de acción. 

La exposición prolongada a zonas geopatógenas producen un desequilibrio energético en el cuerpo, en unos pocos meses permaneciendo durante un tiempo considerable en un punto de cruce se producen la despolarización del organismo y la aparición de trastornos en el estado físico. Por ello hay que evitar que la cama, el lugar de trabajo o el sofá estén en una zona activa de las redes energéticas terrestres. Una forma sencilla de comprobar si una zona es patógena, es situando una planta en ese punto y ver si empeora su estado o llega a morir. La intuición, y el analizar el sentimiento que surge al estar en un punto u otro es buen consejero, si el sentimiento de incomodidad, intranquilidad o de agresividad es más acentuado en un punto que otro es mejor evitarlo, pues seguramente se trate de una zona patógena.

Las geopatías producen: Dificultad para eliminar toxinas. Promueve las infecciones por hongos y bacterias (como la candidiasis). Perdida de vitaminas y otros elementos. Un periodo de años propicia enfermedades degenerativas. La posibilidad de padecer enfermedades como el Parkinson, la artritis o la depresión crónicas pueden verse considerablemente incrementadas. 

Síntomas de las geopatías son: el cansancio crónico, los dolores de espalda, los dolores de cabeza, la aparición de síntomas de disfunción cardiaca, los dolores reumáticos, mala circulación arterial, insomnio, estados de irritabilidad y de depresión. Si no se tenía estos síntomas, y al cambiar de lugar de estancia aparecen, es conveniente hacer un estudio radiestésico del lugar.

Según algunos investigadores, existen unas patologías asociadas a las zonas del cuerpo y al tipo de cruce de líneas energéticas terrestres. Esto no quiere indicar que se produzca este problema por estar en esa posición, sino que aumentan las posibilidades marcadas por las condiciones físicas y la predisposición genética de la persona. A continuación, se exponen unas representaciones graficas de las zonas del cuerpo y las redes terrestres, junto con su tendencia patológica:


En las mujeres pueden darse casos de parto con malformaciones si afecta a la zona de la matriz, en particular si se encuentra un cruce de líneas Hartmann y una línea Curry.


Un cruce a la altura del pecho, tanto Hartmann o Curry puede propiciar el cáncer de mama. 


El insomnio, los dolores de cabeza, la sensación de levantarse cansado después de dormir, pueden estar propiciadas por un cruce de líneas a la altura de la cabeza, pasando una de las líneas desde la cabeza a los pies.


Un cruce de líneas en diagonal puede favorecer el mal de Parkinson.


Las dolencias en hígado y bazo causadas por virus pueden ser fomentadas por un cruce a la altura de dichos órganos.


Si el cruce de dos líneas se produce a la altura hígado puede surgir el cáncer en este órgano.


El cruce de líneas en la zona del bazo puede aumentar las posibilidades de que dicho órgano padezca cáncer.


El cáncer de esófago puede estar fomentado por la excesiva permanencia en un lugar en donde a esa altura del cuerpo se produce un triple cruce.