Desde los primeros instrumentos radiónicos, hacia la década de 1920, se ha empleado el concepto de tasa (rates, en inglés) como valor o índice. Estos valores representan la enfermedad o el problema, así como su equilibrio. No se deben confundir con las frecuencias, pues estas últimas se definen como los pulsos por segundo, mientras que, en el contexto radiónico, la tasa es el valor vibracional de una persona, situación, etcétera. Los instrumentos clásicos de la radiónica anglosajona poseen diales numerados; éstos se asocian al nivel energético de un órgano, un elemento químico, una planta, entre otros muchos elementos, incluidos los estados mentales o anímicos.
Los primeros instrumentos radiónicos ideados por Albert Abrams consistían en una caja con resistencias conectadas a una persona sana, la cual, a su vez, estaba conectada al testigo (en aquella época, casi siempre sangre). Sobre el abdomen de esta persona, se frotaba la piel con un tubo de cristal hasta detectar un punto de adherencia, lo cual indicaba el índice correspondiente al problema. Posteriormente, la persona sana fue sustituida por una placa de fricción, un pocillo o placa para el testigo y otros distintos elementos que constituyen los equipos modernos. Este es el origen del concepto de tasas.
Fundamentalmente, existen dos tipos de instrumentos radiónicos, dependiendo de los elementos electrónicos que se utilicen para señalar el valor; éstos pueden ser potenciómetros (resistencias variables) o condensadores variables. Cuando se emplean potenciómetros, se denominan instrumentos de «base», mientras que, si se utilizan condensadores variables, se les clasifica como de tipo «Hieronymus».
Las tasas de base pueden ser de distinto tipo según el investigador o desarrollador del equipo; fundamentalmente, hay tres modelos aceptados: la base 10, donde el dial va numerado del 0 al 1 o del 1 al 10; la base 44, donde el dial va graduado del 1 al 44; y la denominada base 336, donde el dial va graduado del 1 al 9. Existen otras bases poco utilizadas, pero éstas son las más comunes. Las tasas de tipo Hieronymus consisten en dos bancos o grupos numerados del 0 al 100. La conversión entre un sistema y otro no es directa, por lo que a menudo se prefiere una conversión simbólica tomando los dígitos de modo literal. Por ejemplo: si en el sistema Hieronymus la tasa es 40.73 y 23.05, en base 10 sería 4-0-7-3-2-3-0-5. Si la tasa consta de muchos dígitos y no puede ajustarse al dispositivo, se tiende a sumar los valores por pares y a tratar los dígitos de modo individual. Por ejemplo, para marcar la tasa anterior en una máquina de tres diales, se sumaría 4+0, 7+3, 2+3 y 0+5, lo que arrojaría como resultado 4, 10, 5 y 5. Dado que 10 supera el número de diales, se volverían a sumar los dos primeros valores, obteniendo 14, 5 y 5. Al ser 14 mayor que el límite de la base utilizada, se sumarían sus dígitos (1+4), por lo que la tasa final sería 5, 5, 5.
A excepción de las tasas de tipo Hieronymus, que siempre se agrupan en conjuntos de dos grupos, las tasas de base pueden ser conjuntos de distintos valores dependiendo del número de diales que tenga el dispositivo; esto puede variar desde dos diales hasta dieciséis o incluso más. En algunas máquinas personalizadas se han llegado a incluir hasta 108 marcadores. Existe una infinidad de listas de tasas (Delawarr, Copen, KRT, etc.), pero cuando se obtiene el valor de la tasa directamente, sin elegirlo de un listado, a esta técnica se le denomina «escaneo en frío». Existen algunos dispositivos o programas informáticos que obtiene las tasas automáticamente, unos están basados en números aleatorios, otros en conversión en valores del texto y en algunos casos no está especificado el metodo empleado.
Además de utilizar el concepto de tasas en los dispositivos con diales (ya sean reales o simbólicos), se han desarrollado otros instrumentos, como las tarjetas Rae o el tablero Peggotty. Las tarjetas Rae son representaciones geométricas de los valores de las tasas; se activan con un dispositivo específico, un imán o con gráficos activos de la radiónica franco-belga. Existen miles de ellas, cada una diseñada para un objetivo específico. Una evolución de las tarjetas Rae es el denominado «doctor papel», consistente en patrones geométricos basados en las direcciones magnéticas que se activan con un pequeño imán.
Si bien las tasas de las listas existentes son muy extensas y abarcan prácticamente cualquier ámbito, es posible que para una acción concreta no se encuentre la adecuada, o bien se desee obtener un valor para una cuestión o solución muy específica; por esta razón, se lleva a cabo el escaneo en frío con un instrumento o por medios radiestésicos. Por otro lado, algunos practicantes, sobre todo aquellos que siguen una orientación más psiónica, no emplean las tasas estándar y prefieren obtener una para cada circunstancia y momento.
Obtención de una tasa particular por medios radiestésicos: Es posible conseguir las tasas de cualquier base con el péndulo, aunque lo más habitual es hacerlo para la base 10. Con el testigo personal, remedio, objeto o deseo escrito en una pequeña nota colocada en el centro del diagrama y sosteniendo el péndulo a unos centímetros de distancia, se formula mentalmente una pregunta similar a: «¿Para esta cuestión, cuántos dígitos se necesitan?». Si el péndulo no señala ninguna dirección, se preguntará si es mayor de 10. Lo habitual es que no pase de 10, pero puede llegar a ser de hasta 16 dígitos. Se debe dejar que el péndulo señale la dirección de uno de los números; en el supuesto de que haya marcado, por ejemplo, 5, se anotarán cinco espacios en una hoja. Los dígitos se anotarán de izquierda a derecha. Se preguntará cuál es el primer dígito con el péndulo en el centro, se dejará que indique el número concreto y se procederá así hasta completar toda la secuencia.