El uso de las pirámides es muy conocido. Se presenta la construcción de un modelo de base heptagonal para irradiar el entorno, con un gran alcance a pesar de su reducido tamaño. En la radiestesia y radiónica franco-belga fue muy utilizada la pirámide como elemento energético, principalmente para cargar objetos, momificar alimentos, potenciar remedios o aprovechar las distintas radiaciones que se derivan de esta forma. En todos los casos se referían a la pirámide de cuatro caras, en proporción a la escala de la de Keops, lo que conlleva el tener un especial cuidado con la gama energética del verde negativo; aunque en la original esto se corregía con una ligera inclinación en el centro de cada cara convirtiéndola en ocho en total. En el número de noviembre de 1962 de la revista “La Radiesthesie pour tous”, el radiestesista J. Thijs publicó un artículo sobre la construcción de una pirámide de siete lados, basada sus proporciones en un detallado estudio y fundamentos esotéricos.
Mente, energía y máquinas
Radiónica, psiónica, radiestesia y energías
PIRÁMIDE DE BASE HEPTAGONAL
Diseños energéticos personalizados
LAS TASAS EN RADIÓNICA
Desde los primeros instrumentos radiónicos, hacia la década de 1920, se ha empleado el concepto de tasa (rates, en inglés) como valor o índice. Estos valores representan la enfermedad o el problema, así como su equilibrio. No se deben confundir con las frecuencias, pues estas últimas se definen como los pulsos por segundo, mientras que, en el contexto radiónico, la tasa es el valor vibracional de una persona, situación, etcétera. Los instrumentos clásicos de la radiónica anglosajona poseen diales numerados; éstos se asocian al nivel energético de un órgano, un elemento químico, una planta, entre otros muchos elementos, incluidos los estados mentales o anímicos.
Charles W. Cosimano, "Tío Chuckie"
EMISOR DE RADIACIÓN DE PAULET
A partir de la década de 1950 surgen en Francia una serie de invenciones relacionadas con la capacidad de las formas para emitir energía, anular ondas nocivas o cambiar las propiedades de líquidos como el agua o el vino. Estos desarrollos, aunque similares a los que realizan los radiestesistas de la corriente física, no se encuadran en dicha disciplina, sino que se presentan desde una perspectiva científica o con dicha pretensión.
En este contexto aparecen patentes que serían el antecedente de los múltiples objetos o dispositivos existentes en la actualidad para modificar o atenuar las cualidades energéticas del entorno, así como para generar efectos positivos sobre la salud y el hábitat. Con el número FR1087629A se aceptó la patente de Bernard-Leon-Alfred Paulet en 1955, actualmente expirada.