En el número de enero-febrero de 1967 de la revista “La Radiesthesie pour tous”, el radiestesista Vandenhoff publicó una serie de diseños para actuar sobre distintas cualidades de la memoria. Utilizó la técnica de los llamados “números cósmicos”, ya clásica de la radiestesia franco-belga, dividiéndolos en cuatro aspectos. Hemos redibujado los cuatro indicados ampliando la descripción de uso.
Mente, energía y máquinas
Radiónica, psiónica, radiestesia y energías
PIRÁMIDE DE BASE HEPTAGONAL
El uso de las pirámides es muy conocido. Se presenta la construcción de un modelo de base heptagonal para irradiar el entorno, con un gran alcance a pesar de su reducido tamaño. En la radiestesia y radiónica franco-belga fue muy utilizada la pirámide como elemento energético, principalmente para cargar objetos, momificar alimentos, potenciar remedios o aprovechar las distintas radiaciones que se derivan de esta forma. En todos los casos se referían a la pirámide de cuatro caras, en proporción a la escala de la de Keops, lo que conlleva el tener un especial cuidado con la gama energética del verde negativo; aunque en la original esto se corregía con una ligera inclinación en el centro de cada cara convirtiéndola en ocho en total. En el número de noviembre de 1962 de la revista “La Radiesthesie pour tous”, el radiestesista J. Thijs publicó un artículo sobre la construcción de una pirámide de siete lados, basada sus proporciones en un detallado estudio y fundamentos esotéricos.
Diseños energéticos personalizados
LAS TASAS EN RADIÓNICA
Desde los primeros instrumentos radiónicos, hacia la década de 1920, se ha empleado el concepto de tasa (rates, en inglés) como valor o índice. Estos valores representan la enfermedad o el problema, así como su equilibrio. No se deben confundir con las frecuencias, pues estas últimas se definen como los pulsos por segundo, mientras que, en el contexto radiónico, la tasa es el valor vibracional de una persona, situación, etcétera. Los instrumentos clásicos de la radiónica anglosajona poseen diales numerados; éstos se asocian al nivel energético de un órgano, un elemento químico, una planta, entre otros muchos elementos, incluidos los estados mentales o anímicos.
